La forma en que los dinosaurios mantenían su temperatura corporal ha sido durante muchos años un misterio. ¿Se parecían más a una lagartija o a un elefante? La primera es de "sangre fría" (ectoterma) mientras que el segundo es de "sangre caliente" (endotermo). La diferencia entre ambas criaturas es que mientras el elefante genera su propio calor (mediante las reacciones químicas de su metabolismo, como hacemos nosotros), la lagartija soporta cambios más bruscos de temperatura pero depende del ambiente para calentarse o enfriarse. Desde que sir Richard Owen bautizara los primeros restos de dinosaurios como "lagartos terribles" en 1842, quedó en el imaginario colectivo la idea de que estos animales estaban relacionados con los reptiles. Esto, y el análisis de los huesos, llevaron a pensar que se trataba de criaturas ectotermas, es decir, que dependían de las condiciones externas para regular su temperatura. Hace un par de años, un equipo de científicos desc...
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