viernes, 22 de abril de 2011

Portaaviones.


                                 Portaavion nuclear
Un portaaviones es un buque de guerra capaz de transportar y operar aviones, que sirve como base móvil para aviones de combate o reconocimiento.
Durante la Primera guerra mundial algunas de las grandes potencias comprendieron la importancia estratégica de disponer de aviación embarcada para enfrentarse a conflictos en territorios alejados del territorio nacional o en territorios nacionales de ultramar en los que no era posible disponer de medios aéreos de importancia por motivos económicos o logísticos.
Los primeros portaaviones eran acorazados o cruceros grandes a los que se les retiraba el armamento artillero y se les añadía una cubierta de vuelo elevada sobre una estructura de vigas metálicas.
En 1918 se empezó a construir el primer portaaviones concebido desde el inicio como tal, el HMS Hermes británico, que ya incluía el puente de mando situado en un lateral de la nave para no estorbar en las operaciones de despegue y apontaje de aviones, aunque retrasos en su desarrollo permitieron que el primer portaaviones en entrar en servicio activo directamente con esa función fuese el japonés Hosho.
En los años 1930 Estados Unidos, Japón y Gran Bretaña comenzaron a construir portaaviones cada vez más grandes, convencidas las dos primeras naciones de que iban a ser el eje central de la nueva guerra naval y manteniendo Gran Bretaña la creencia de que era un auxiliar de los acorazados y cruceros, que seguirían siendo los buques principales de la armada. Esta diferente concepción del uso del portaaviones implicaba también que mientras japoneses y norteamericanos ponían todos sus esfuerzos en desarrollar cazas y bombarderos navales, así como torpederos, cada vez más evolucionados, los británicos mantuvieron casi toda la guerra como avión embarcado principal al obsoleto biplano torpedero Fairey Swordfish y a un escaso número de cazas, además de que el tamaño y capacidad de sus portaaviones estaba siempre por debajo de sus homólogos estadounidenses y japoneses.
    Portaaviones de EE.UU
Otros países, como Alemania, cometieron el gran error de no incluir portaaviones en su flota. La obsesión de Hermann Goering, jefe de la Luftwaffe, la aviación alemana, por controlar toda la aviación, le llevó a boicotear el proyecto de portaaviones alemán, que hubiera embarcado una versión naval de los, en ese momento, temibles bombarderos en picado Ju 87 Stuka que hubieran ocasionado sin duda grandes problemas a la flota británica al comienzo de la guerra. Italia cometió el mismo error por la creencia de Mussolini de que la península italiana era un gran portaaviones en el centro del Mediterráneo y su flota, bien dotada de buques convencionales, sufrió enseguida las consecuencias de ese error.
Las bondades del portaaviones fueron demostradas al comienzo de la Segunda Gerra Mundial por los británicos, cuando el portaaviones HMS Illustrious (R87) lanzó el 11 de noviembre de 1940, a 170 millas de la flota italiana anclada en Tarento, un grupo de 21 biplanos Swordfish armados con torpedos. Esos biplanos, lentos e incapaces de resistir el ataque de cualquier caza de la época, hundieron un acorazado y dañaron gravemente otros dos, mientras los británicos perdían dos aviones por la defensa antiaérea. Posteriormente el 26 de mayo de 1941, biplanos Swordfish británicos lanzados desde un portaaviones en el Atlántico norte dañan con un torpedo el timon del acorazado alemán Bismasrck haciéndolo navegar en redondo sin gobierno y permitiendo su alcance y hundimiento por parte de la flota enemiga, presagio de que el tiempo de los acorazados como el arma decisiva en los mares estaba llegando a su fin.

Esto mostró que las tácticas estaban cambiando y pronto llegó el hecho que dio el vuelco definitivo a la obsoleta concepción del acorazado como señor del mar. El almirante japonés Isoroku Yamamoto, inspirado en el ataque de Tarento, concibió una operación que destruyera en una acción por sorpresa la capacidad aeronaval estadounidense en el Pacífico. El famoso ataque a Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, fue el segundo y definitivo aviso a los estrategas navales de que sin portaaviones era imposible ganar una guerra naval. El ataque en sí fue un fracaso, ya que la flota de portaaviones estaba fuera del puerto y solo destruyeron y dañaron unos viejos acorazados de la Primera guerra mundial, prácticamente irrelevantes para el nuevo tipo de guerra que se avecinaba.

Tras la destrucción de la mayor parte del poder aeronaval japonés en la batalla de Midway, la enorme capacidad industrial estadounidense se impuso, construyendo decenas de portaaviones que aniquilaron por completo a la, hasta hacía poco, poderosa flota japonesa, terminando la guerra con los entonces gigantescos portaaviones de la clase Midway, de 62.000 t y más de un centenar de aviones embarcados. El hundimiento del acorazado Yamato en abril de 1945, el más grande el mundo hasta entonces, por aviones dirigidos desde un portaavion norteamericano, fue el puntillazo final al acorazado. Ya no se construirían más acorazados, el poder del portaaviones era indiscutible.

Portaaviones Nucleares:



En 1960 se terminó el Enterprise, el primer portaaviones nuclear del mundo. La propulsión nuclear era la única forma de asegurar el suministro de vapor y energía para las catapultas y ascensores de naves cada vez mayores. Finalmente, en los años 1970 se comenzó a construir el primer portaaviones de la clase Nimitz, clase que no se completará hasta cerca de 2010 por su elevadísimo coste por unidad, algo más de 4.000 millones de dolares
estadounidences (base del coste en 1998), que requiere construirlas espaciadas, y un mantenimiento normal anual de U$D 150 millones. Todo ello sin contar que los buques de la serie construidos en los 70 y 80 deben pasar por costosos programas de renovación de equipos cada cierto número de años y pronto se les añadirán las de los primeros 90. Se estima el coste total de un buque de esta clase durante 50 años de vida operativa proyectada en 22.000 millones de dólares (coste a precios de 1998). La clase Nimitz dispone de 4 catapultas y ascensores y desplaza 97.000 t, portando 85 aviones de combate. En tiempos de guerra pueden llegar a portar más de 100 aviones de combate dependiendo tipo y cantidad de cada avión.
   Portaaviones nuclear.
El resto de los países, no podían permitirse el enorme gasto operativo que supone el mantenimiento de un gran portaaviones de más de 80.000 t. Después de la guerra se remodelaron portaaviones que habían participado en la contienda y hacia los años 60 se construyeron nuevos, con un desplazamiento típico de unas 20.000 t, 20-25 aviones y varios helicópteros y una sola catapulta.
Otros tipos:
Otro nuevo concepto de portaaviones, a medio camino entre los grandes portaaviones norteamericanos y los portaaeronaves ligeros europeos es el concepto STOBAR (Short Take-Off But Arrested Recovery) presente en los portaaviones rusos de la década de los años 1980 de la clase Almirante Kuznetsov. Estos portaaviones, con un desplazamiento de 58.000 t disponen de una versión reducida del sistema de cubierta corrida en ángulo, con el tradicional sistema de cables de apontaje, pero para despegar los aviones no necesitan catapultas, diferenciándose así del sistema CATOBAR, empleando una cubierta de despegue más larga y de ángulo más pronunciado que la que utilizan los portaaeronaves STOVL, aunque los aviones tienen que estar diseñados para este tipo de operación. Este diseño es factible con buques a partir de 35.000 t.
Actualmente las armadas europeas están volviendo a portaaviones de más entidad, posiblemente en un intento por independizarse militarmente de Estados Unidos en cuestiones de defensa y también porque actualmente el futuro de la aviación STOVL es muy incierto al acabarse la producción de repuestos para los Harrier en la década del 2010 y el único sustituto en proyecto, el F-35 JSF resulta muy costoso, aparte de una incógnita al no ser un avión específicamente diseñado desde cero para STOVL sino una adaptación de un modelo convencional.
Francia ha construido un portaaviones nuclear de 40.000 t con catapultas y cubierta corrida, el Charles de Gulle y tiene proyectado otro de unas 50.000 t que construiría conjuntamente con Gran Bretaña para reemplazar el Foch (hermano gemelo del Clemenceau) recientemente vendido a Brazil. Mientras que el Reino Unido tiene proyectados, dos portaaviones del estilo, de unas 50.000 t, que deberían estar terminados hacia el 2015.

El Enterprise:



El USS Enterprise (CV-6) fue un portaaviones de la clase Yorktown de la Armada de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Estuvo en casi todos los escenarios de la contienda y cosechó muchos éxitos que le significaron 20 estrellas de batalla, siendo además el único sobreviviente de su clase.


El Big E fue el sexto portaaviones estadounidense y uno de los tres buques de este tipo botados antes de la Segunda Guerra Mundial que lograron sobrevivir al conflicto, junto con el Saratoga y el Ranger.
Participó en algunas de las principales batallas de la Guerra del Pacífico, como la batalla de Guadalcanal, la batalla de Midway, la Campaña de las Islas Salomón, la batalla de las islas de Santa Cruz, la batalla del Mar de Filipinas o la batalla del Golfo de Leyte, además de participar en la Incursión Doolittle sobre Tokio. Durante esta guerra los japoneses llegaron a anunciar en tres ocasiones su hundimiento.
El Enterprise ganó 20 estrellas de batalla, siendo el buque estadounidense más laureado en la Segunda Guerra Mundial. Ha sido el único barco perteneciente a otra flota diferente a la Royal Navy que ha ganado el Banderín del Almirantazgo Británico, el premio más alto que otorga este organismo, en los más de 400 años desde su creación. Algunos lo han etiquetado como el barco más glorioso y honorable en toda la historia Naval de los Estados Unidos, rivalizando con la fragata del siglo XVIII USS Constitution por este título.
Fue botado el 3 de octubre de 1936 en los muelles de Newport News Shipbuilding, patrocinado por Lulie Swanson, esposa del Secretario de la Marina Claude A. Swanson, y comisionado el 12 de mayo de 1938.
Navegó hacia el sur en un crucero a Río de Janeiro. A la vuelta navegó a lo largo de la costa oriental y el Caribe hasta abril de 1939, cuando fue destinado al Océano Pacífico.
El Enterprise fue uno de los catorce barcos que recibieron el nuevo RADAR RCA CXAM-1. Su base inicial se estableció en San Diego, siendo trasladado a Pearl Harbor después de que el Presidente Franklin D. Roosevelt ordenara a la Flota situarse en una base adelantada en el Pacífico. El portaaviones recibió escuadrillas de aviones cuyas tripulaciones habían sido entrenadas de manera intensiva y los transportó a las bases en el Océano Pacífico. Se hallaba completando una misión (la entrega de la Escuadrilla 211 de la Infantería de Marina en la Isla de Wake) el 2 de diciembre de 1941 cuando, de vuelta a Hawái, se produjo el Ataque a Pearl Harbor por parte de las fuerzas aeronavales japonesas.
                                  Portaavion alcanzado por un torpedo
Pearl Harbor
El Enterprise volvía a Oahu durante la mañana del 7 de diciembre de 1941 de una misión de entregar aviones de la Marina y pilotos de la escuadrilla VMF-211 en la Isla Wake. Dieciocho bombarderos SBD Dauntless de las escuadrillas VS-6 y VB-6 del Enterprise llegaron a Pearl Harbor durante el ataque y, aunque sorprendidos, inmediatamente entraron en acción en la defensa de la base naval. Se perdieron 6 aviones durante el ataque, varios de ellos fueron derribados por aviones japoneses pero al menos uno fue derribado y otros muchos dañados por el fuego antiaéreo pesado amigo.
También lanzó seis Grumman F4F Wildcat de la escuadrilla VF-6 tras el ataque pero cuatro fueron derribados por artillería antiaérea.
El portaaviones envió a sus aviones restantes a una búsqueda infructuosa de la fuerza de ataque japonesa. La búsqueda fue al sur y al oeste de Oahu pero los japoneses se retiraron por el noroeste. El Enterprise se dirigió a Pearl Harbor para repostar combustible y provisiones durante la noche del 8 de diciembre y volvió a navegar a la mañana siguiente para patrullar contra posibles ataques a las Islas Hawaianas. Aunque el grupo no encontró ningún barco de superficie, un avión del Enterprise hundió el submarino japonés I-70 el 10 de diciembre de 1941.
Durante las dos últimas semanas de diciembre de 1941, el Enterprise y su grupo se dirigieron al oeste de Hawái para cubrir aquellas islas mientras otros dos grupos de portaaviones hicieron una tentativa tardía de recuperar la Isla de Wake. Después de un breve tiempo en Pearl Harbor, el grupo del Enterprise navegó el 11 de enero de 1942, protegiendo un convoy para reforzar Samoa. El 1 de febrero, la Task Force en la que se integraba, asaltó Kwajalein, Wotje, y Maloelap en las Islas Marshall, hundiendo tres barcos, dañando ocho, y destruyendo numerosos aviones e instalaciones en tierra. El Enterprise recibió sólo un daño menor durante el contraataque japonés y su grupo se retiró a Pearl Harbor.
Durante el siguiente mes el grupo del Enterprise patrulló por el Océano Pacífico Central, atacando instalaciones enemigas en las islas de Wake y Marcus, dirigiéndose luego a Pearl Harbor para recibir mejoras y reparaciones menores. El 8 de abril de 1942, marchó al oeste a una cita con el USS Hornet (CV-8) con objeto de escoltarlo en la misión de lanzar 16 bombarderos North American B-25 Mitchell en la "Incursión Doolittle" sobre Tokio. Los cazas del Enterprise volaron como escolta de los B-25 lanzados desde el portaaviones USS Hornet CV-8 el 18 de abril. La Task Force fue descubierta por el enemigo a 800 millas de Japón después de ser vista por pequeños navíos de patrulla cuando navegaban de regreso a la base de Pearl Harbor el 25 de abril.


La Batalla de Midway
Cinco días después, el USS Enterprise zarpó hacia el Pacífico Sur para reforzar a la fuerza de portaaviones estadounidenses que operaban en el Mar del Coral. Sin embargo, la Batalla del Mar del Coral acabó antes de que el Enterprise llegara a su cita. El Enterprise volvió a Pearl Harbor el 26 de mayo y se preparó para el encuentro inminente que se iba a producir con las fuerzas japonesas de invasión cerca de la Isla de Midway.
El 28 de mayo, el Enterprise zarpó como buque insignia de la TF 16 a las órdenes del contraalmirante Raymond Spruance para defender Midway. La fuerza estaba compuesta por los portaaviones USS Enterprise CV-6, el USS Hornet CV-8, seis cruceros, y 10 destructores. El 30 de mayo, la TF 17, con el Contraalmirante Frank J. Fletcher al mando del portaaviones (todavía-bajo-reparación) USS Yorktown CV-5, zarpó dirigiéndose al oeste de Pearl, con dos cruceros y seis destructores. Al ser el oficial de más alta graduación presente, el contraalmirante Fletcher se convirtió en el Oficial al Mando de la Flota. El comandante habitual de la Task Force del Enterprise era William F. Halsey pero había ingresado en el hospital de Pearl por una infección causada por estrés de la piel.
La batalla de Midway comenzó durante la mañana del 4 de junio de 1942 cuando cuatro portaaviones japoneses lanzaron ataques aéreos a la isla de Midway, desconocedores de la cercana presencia de las fuerzas navales estadounidenses. Justo tres horas después de que la primera bomba cayera sobre Midway, los aviones de los portaaviones estadounidenses atacaron a la flota japonesa. El portaaviones USS Yorktown (CV-5) y el destructor USS Hammann fueron los únicos barcos norteamericanos hundidos, perdiendo la TF 16 y 17 un total de 113 aviones, 61 de ellos en el combate. Las pérdidas japonesas fueron mucho mayores: cuatro portaaviones y un crucero hundidos y 272 aviones pertenecientes a los portaaviones destruidos: aviones del Enterprise hundieron los portaaviones japoneses Kaga y Akagi, una escuadrilla mixta del Enterprise y bombarderos del Yorktown hundieron el portaaviones Hiryu y aviones del Yorktown hundieron el Soryu). El Enterprise no tuvo ningún daño y volvió a Pearl Harbor el 13 de junio de 1942.


Operaciones en el Pacífico Sur
Después de pasar un mes en puerto realizándosele varias reparaciones, el Enterprise zarpó el 15 de julio de 1942 hacia el Pacífico Sur, donde, se unió a la TF61 como fuerza de apoyo a los desembarcos anfibios que se iban a producir en las islas Salomón el 8 agosto. En las 2 semanas siguientes, el portaaviones y su aviación embarcada protegieron las líneas de comunicación con el suroeste de las Salomon. El 24 de agosto fue descubierta una potente fuerza japonesa a 200 millas (300 km) al norte de Guadalcanal y la TF61 envió sus aviones al ataque.
En la batalla de las Salomon Orientales los japoneses perdieron un portaaviones ligero, el Ryujo, y las tropas japonesas que intentaban desembarcar en Guadalcanal fueron obligadas a retirarse. El Enterprise fue el barco norteamericano que más graves daños sufrió, en total 3 impactos directos y 4 cercanos que ocasionaron 77 muertos y 91 heridos aparte de sufrir serios daños. Se hicieron reparaciones de urgencia hasta conseguir que el portaaviones pudiera volver a Hawái por sus propios medios.


Las reparaciones en Pearl Harbor duraron del 10 de septiembre al 16 de octubre de 1942. El Enterprise se dirigió nuevamente al Pacífico Sur para reunirse con el USS Hornet CV-8 formando la TF61. El 26 de octubre, aviones de reconocimiento del Enterprise localizaron una fuerza de portaaviones japoneses e inmediatamente se produjo la Batalla de las Islas de Santa Cruz. Aviones del Enterprise atacaron a los portaaviones y cruceros japoneses y durante la batalla sufrió un ataque intensivo por parte del enemigo recibiendo 2 impactos por bombas que ocasionaron 44 muertos y 75 heridos.
A pesar del serio daño sufrido, el Enterprise siguió en la batalla y recogió un gran número de aviones del USS Hornet (CV-8) cuando este portaaviones fue hundido. Aunque las pérdidas americanas de un portaaviones y un destructor fueron más graves que las pérdidas japonesas (un crucero ligero), la batalla fue un éxito estratégico americano que sirvió para ganar tiempo y así poder reforzar Guadalcanal contra el siguiente ataque enemigo. El Enterprise era ahora el único portaaviones operativo que los EE.UU tenían en el Teatro del Pacífico. Sobre la cabina de mando, la tripulación puso un cartel que decía: "Enterprise contra Japón".
El Enterprise arribó a Nouméa, Nueva Caledonia, el 30 de octubre para hacer reparaciones pero un nuevo intento de invasión japonés en las Salomón exigió allí su presencia con lo que el buque zarpó el 11 de noviembre con equipos de reparación que trabajaron sobre la marcha para acabar con las reparaciones no finalizadas. El 13 de noviembre, los aviones del Enterprise dieron el golpe de gracia al acorazado Hiei. Cuando la Batalla Naval de Guadalcanal terminó el 15 de noviembre de 1942, el Enterprise había contribuido al hundimiento de 16 barcos enemigos y ocasionado daños a 8 más. El portaaviones volvió a Nouméa el 16 de noviembre para completar su reparación.


El Enterprise zarpó otra vez el 4 de diciembre para realizar maniobras de entrenamiento en las islas de Espíritu Santo, Nuevas Hébridas, hasta el 28 de enero de 1943, desde donde partió para el área de las Salomón. El 30 de enero, los cazas del Enterprise participaron en la Batalla de la Isla Rennell. A pesar de que destruyeron la mayor parte de los bombarderos enemigos no pudieron impedir que torpedos aéreos lanzados por los aviones japoneses hundieran el crucero pesado americano USS Chicago (CA-29).
Retirado de la batalla, el portaaviones llegó a la isla Espíritu Santo el 1 de febrero y durante los siguientes tres meses operó cerca de aquella base, cubriendo a las fuerzas de superficie estadounidense en las Salomón.
El 27 de mayo de 1943 el Enterprise se dirigió a Pearl Harbor donde el almirante Chester Nimitz entregó al barco la primera Citación Presidencial otorgada a un portaaviones. El 20 de julio de 1943 llegó al astillero naval de Puget Sound en Bremerton (Washington) para ser completamente reacondicionado. La clase Yorktown había demostrado ser vulnerable a los torpedos y en la reparación que tuvo a finales de 1943, al Enterprise se le realizó un reacondicionamiento extenso, que incluyó un sistema antitorpedos que mejoró considerablemente su protección submarina.


Retorno al frente del Pacífico
De regreso en el Pacífico en noviembre de 1943, apoyó los desembarcos en Makin y tomó parte en ataques contra Kwajalein, a donde volvió para la invasión en enero de 1944. Posteriormente, junto a la Task Force 58, atacó la base de Truk en las Carolinas el 7 de febrero. De nuevo hizo historia al ser el primer portaaviones estadounidense en lanzar un ataque nocturno guiado por radar.
Los 12 torpederos de este ataque consiguieron un tercio de las 200.000 toneladas de barcos destruidas por los aviones de la Task Force 58. Hasta abril de aquel año participó en más ataques contra Yap, Ulithi, Woleai, las islas Palaos y de nuevo Truk.




En junio de 1944, el buque, integrado en el Task Force 58, atacó las islas Marianas, arrasando Saipán, Rota y Guam entre los días 11 y 14. El día 19 tuvo lugar la Batalla del Mar de Filipinas, el mayor enfrentamiento de aviación naval de la historia. Durante más de 8 horas aviadores norteamericanos y japoneses lucharon en los cielos situados entre la Task Force 58 y las Marianas. Los norteamericanos perdieron 6 barcos, 130 aviones y 76 tripulantes, pero con la ayuda de sus submarinos, produjeron a los japoneses la pérdida de 3 portaaviones y 426 aviones. La aviación naval nipona no se recuperó del tremendo golpe.


Tras un mes de descanso en Pearl Harbour, el Enterprise fue enviado a las Islas Bonin, Yap, Ulithi y las Palaos para operaciones aéreas entre agosto y septiembre. Del 10 al 20 de octubre sus pilotos atacaron Okinawa, Formosa y las Filipinas, asolando aeródromos, instalaciones y barcos en preparación de la invasión de Leyte. Tras el desembarco en esta isla, el Enterprise se dirigió a Ulithi para reabastecerse, pero hubo de volver a las Filipinas al aproximarse la flota japonesa el 23 de octubre. En la Batalla del Golfo de Leyte (23-26 de octubre), sus aviones atacaron a los tres grupos de fuerzas enemigas, especialmente acorazados y destructores. Permaneció de patrulla al este de Samar tras la batalla, y volvió a Pearl Harbor el 6 de Diciembre de 1944.


Iwo Jima, Okinawa - ataque Kamikaze
Durante enero de 1945 navegó por aguas al norte de Luzón y el Mar de la China atacando objetivos terrestres y buques desde Formosa a Indochina. Posteriormente apoyó los desembarcos en Iwo Jima desde el 19 de febrero al 9 de marzo en que regresó a Ulithi. Continuó sus ataques, esta vez contra las islas de Kyushu, Honshu, y el tráfico naval en el Mar Interior de Japón. Fue dañado levemente el 18 de marzo y regresó a Ulithi 6 días después para ser reparado.


El 5 de abril volvió al combate en Okinawa pero fue nuevamente dañado el día 11 por un avión suicida. El 14 de mayo de 1945 sufrió su última herida de la guerra cuando un kamikaze le destrozó el elevador de proa, matando a 14 hombres e hiriendo a 34. Fue reparado en el astillero de Puget Sound en los Estados Unidos, a donde llegó el 7 de junio.


Vida final del "Gran E"
Completamente reparado, el Enterprise volvió a Pearl Harbor y regresó a los Estados Unidos con unos 1.100 militares repatriados a bordo. Finalmente llegó al astillero de Nueva York el 18 de enero de 1946 para ser desmantelado, siendo dado de baja en la Marina el 17 de febrero de 1947 y el 1 de julio de 1958 fue vendido como chatarra.
Además de la Citación Presidencial recibió la Encomienda da la Marina y 20 estrellas de batalla por sus servicios durante la guerra.


Estos son algunos de los portaaviones del futuro, algunos de ellos con tecnología Stealth:
    Claro esta, un diseño de portaaviones stealth.




Si te interesa saber sobre la propulsión de los mismo, podes informarte en esta entrada http://immortalium.blogspot.com.ar/2012/06/portaaviones-segunda-parte.html 


Tambien existian los portaaviones sumergibles como el de origen japones:



Espero que les sea util!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada